Los libros individuales de los poetas empiezan a dar un perfil muy definido de la estética en 1927 y 1928, ya sean primeras obras, como es el caso de Villalón, Guillén, Aleixandre y Cernuda, o producciones nuevas de Salinas, García Lorca o Alberti. La mayoría de estos libros se producen en Málaga, cuando no en Madrid y en Sevilla, respectivamente ligados a Litoral, Revista de Occidente y Mediodía.
En un repaso a las figuras, por orden de nacimiento, y a los libros que aparecieron en esos años, hay que comenzar con Fernando Villalón. Ganadero de toros bravos y aristócrata, se incorporó con entusiasmo y éxito a la «poesía nueva». A su primer libro, Andalucía la Baja (1927), sucedió la fabulación mitológica La Toriada (1928). El antiguo ultraísta Rogelio Buendía publicó Guía de jardines en Huelva (1928). Pedro Salinas fue entregando los poemas queformarían Seguro azar (1929)a diversas revistas. De igual modo procedió Jorge Guillén, quien publicó Cántico a finales de 1928. Mauricio Bacarisse, también novelista, escribió El paraíso desdeñado (1928). Rafael Laffón editó en la colección Mediodía de Sevilla Signo + (1927). Gerardo Diego dio a conocer en Litoral el fragmento más importante de Fábula de Equis y Zeda, antes de publicar su versión completa en México, en 1930. En Málaga, en 1928, vería la luz Ámbito, de Vicente Aleixandre, como sexto suplemento de la revista Litoral. César M. Arconada entregó Urbe (1928) a la malagueña Imprenta Sur. También en Málaga, y como primer suplemento de Litoral,Federico García Lorca publicó en 1927 Canciones (1921-1924), e inauguró la colección de poesía de Revista de Occidente en 1928 con su Primer romancero gitano (1924-1927). Concha Méndez publicó Surtidor (1928) en Madrid. En Málaga, el quinto suplemento de Litoral fue Vuelta (1927), de Emilio Prados. Rafael Alberti publicó en 1928 El alba del alhelí, en edición no venal, y el poema Domecq (1730-1928) en Jerez de la Frontera, mientras iba entregando a distintas revistas los poemas de Cal y canto y Sobre los ángeles, que se publicarían en 1929. Perfil del aire, de Luis Cernuda, apareció en Málaga en 1927. En la misma ciudad vio la luz La rosa de los vientos (1927), de José María Hinojosa, con dibujos de Francisco Bores y, al año siguiente, Orillas de la luz, con ilustraciones de Benjamín Palencia. Manuel Altolaguirre publicó Ejemplo (1927), en Málaga, como noveno suplemento de Litoral, y Ernestina de Champourcín su obra Ahora (1928) en Madrid. Para terminar, Josefina de la Torre publicó en la Imprenta Sur de Málaga Versos y estampas (1927), con prólogo de Pedro Salinas.